Poema Onomatopeya

La vida de un perro rara vez es silenciosa.

 

Los ruidos en el perrero llenan su mente todo el día.

El oye “guau, guau, guau” mientras trata de dormir,

El oye “guau, guau, guau” mientras trata de comer.

El oye “guau, guau, guau” cuando él sueña con un hogar real

 

Por la noche sueña con una vida diferente,

Una vida con una familia, con hijos, un jardín trasero y algo aire fresco.

Por la noche sueña sobre el amor, la atención y un auténtico hogar.

 

En sus sueños salta en el coche.

En el camino hacia una vida mejor.

Sus orejas caen mientras el motor canta brum brum.

Como mujer lo lleva a su nueva vida.

 

En sus sueños puede tomar el tren a la aventura.

Donde el chu-chu no es un matiz.

Como el guau guau y los gritos del perrero.

Y el destino final será amor y no restricción.

 

La vida de un perro rara vez es silenciosa,

Pero con el ruido correcto, como la risa de los niños o el sonido del viento,

Él puede soñar a un hogar amoroso.

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